EL BARRIO
- Carlos Chico
- 2 ene 2019
- 1 Min. de lectura

Hoy quiero dedicarle
una canción a mi barrio,
alejado y solitario,
con ventanas hacia el mar.
Barrio de gente humilde
castigado por el viento.
Barrio que llevo dentro,
Santa María del Mar.
Donde comencé a aprender
de la escuela de la vida,
del primer beso a una piba,
del canto y de la amistad.
También del sufrimiento
cuando se pierde a un amigo,
por culpa de un malnacido
que no conoce piedad.
Escenas del barrio,
vagando por sus calles,
yo crecí.
Me crie en el bloque 8,
pegado a los portugueses,
que eran como 18
y unos más algunas veces.
Entre fútbol y pedradas
defendiendo las casetas,
inventábamos trastadas
para joder a doña Pepa.
Recuerdo al padre Vicente
con sotana y gran barriga,
criticado por la gente
por vivir con una... prima.
Luego vino la noticia
de la muerte del Caudillo,
decía el Curro sin malicia,
que era cosa del Cubillo.
Formamos un grupo nuevo,
cantando aún temas prohibidos,
Quilapayún y Víctor Jara
a desalambrar, el pueblo unido.
Escenas del barrio.
Vagando por sus calles
yo crecí.