CONTENCIÓN
- 4 abr 2020
- 1 Min. de lectura

En mi casa alojada las ventanas se convierten en el refugio de mi mirada. La mirada de la ausencia. La añoranza por la vida. Todo se ha vuelto sutil. Nos invade la nostalgia. El tiempo se ha detenido y parece que, precisamente ahora, todo cobra sentido. Quizás, después de esto podamos optar a un mundo mejor, a un mundo distinto. Quizás, después de esto, nos demos cuenta de que vivir es un asunto urgente.




























Comentarios